



Hay señales claras: cuando la marca ya no refleja el posicionamiento actual del hotel, cuando el perfil del huésped objetivo ha cambiado, tras una renovación significativa del establecimiento, durante un cambio de gestión o de propiedad, o cuando la identidad visual está desactualizada respecto a la competencia. Si no estás seguro, empezamos con un diagnóstico de marca que te ofrece una perspectiva clara e independiente.
No. Un rebranding puede ir desde una actualización sutil de la identidad visual hasta una transformación completa, con o sin cambio de nombre. El alcance se define en función de los objetivos estratégicos del hotel y el diagnóstico inicial. A menudo, el nombre tiene un valor histórico y un reconocimiento que merece la pena preservar.
Un rebranding completo, desde la estrategia hasta el lanzamiento, suele durar entre tres y seis meses, dependiendo de la complejidad y el alcance del proyecto. Los procesos más focalizados, como una actualización de identidad visual, pueden completarse en menos tiempo. Siempre definimos un calendario realista al inicio del proyecto para que puedas planificarte en consecuencia.
La adopción interna es tan importante como el lanzamiento externo, y a menudo se descuida. Nuestro proceso siempre incluye un momento de implicación del equipo en la definición de la nueva marca, seguido de un plan de activación interna que garantiza que todos entienden, creen y comunican la nueva identidad de forma consistente.